Proceso desde que llega un cadáver a la funeraria hasta su puesta en el féretro para velarlo.

Proceso desde que llega un cadáver a la funeraria hasta su puesta en el féretro para velarlo.

Tras haber avisado, los familiares desde su domicilio, a  los servicios de asistencia médica por el agravamiento de la sintomatología del enfermo, la presencia del facultativo en el domicilio hará que este se asegure de determinar conforme a protocolos médicos su estado.

 

La observación de signos vitales tales como, pulso, respiración, presión sanguínea y respuesta a estímulos externos, será primordial para el desarrollo de las posteriores actuaciones a considerar.

 

Si los signos negativos de la vida, es decir, ausencia de pulso, ausencia de respiración, entre otros no están  presentes y activos, habrá de cumplimentar el galeno el correspondiente Certificado Médico de Defunción, documento de tipo Médico-Legal que certifica la existencia de señales inequívocas de la muerte y por tanto acredita el fallecimiento de la persona.

Escena del crimen cuerpo

Ha llegado el momento de que los familiares accedan a la póliza de decesos del fallecido,  situación a la de manera general y durante años, hacemos frente mediante la prima de seguros la gran mayoría de nosotros, para así poder comunicar el deceso y poner en actuación a los servicios funerarios, en este momento ya tan necesarios.

 

La aseguradora comunicará el óbito a la empresa funeraria que generará la correspondiente orden de servicio, así los agentes funerarios conforme a dicha solicitud se proveerán de los recursos necesarios, entre otros la bolsa sudario de recogida, la silla camilla, e incluso el correspondiente féretro de ser este solicitado.

 

Desplazados los agentes funerarios al domicilio señalado con los medios requeridos, se dirigirán a los familiares con la profesionalidad y trato que requiere la situación, el duelo está presente en los más allegados, en aquellos cuyos lazos afectivos son más intensos.

 

Se verificará la documentación, se solicitará el Certificad Médico de Defunción debidamente cumplimentado, el D.N.I del fallecido, así como la autorización de retirada del cuerpo y quien lo autoriza, además de los que fueran necesarios para su posterior tramitación.

 

Tras proceder a embolsar el cuerpo con el mayor respeto y conforme a protocolo de actuación, se colocará en la silla camilla según sea lo oportuno. Se trasportará hasta el tanatorio en donde será enferetrado en su correspondiente arca.

funeral ataud blanco

Se procederá a inscribir en el Registro Civil, que es el medio por el cual se da fe del fallecimiento de una persona. El fallecimiento produce efectos civiles que tienen lugar, pero para el pleno reconocimiento de los mismos, es necesaria su inscripción. Tras lo cual nos entregarán en el registro la Licencia de Sepultura, autorización esta que permite dar sepultura o realizar la incineración al cadáver.

 

El enferetramiento consiste en todas aquellas acciones encaminadas a presentar de una manera digna el cuerpo dentro del féretro. Hablamos de acciones de  Tanatopraxia y de Tanatoestética.

 

Le serán retirados, de tenerlos, todos aquellos materiales de ámbito sanitario, del tipo de sondajes, vías venosas, etc., para después ser realizado un completo lavado del cuerpo. Se le realizará un taponamiento de los principales orificios naturales, siendo estos, las fosas nasales, boca y de manera excepcional, los oídos, el ano y la vagina. En estos últimos únicamente ante la presencia de gran pérdida de fluidos corporales.

 

Se le fijarán y cerrarán de manera definitiva los ojos y la boca, conforma a recursos de Tanatopraxia. Se pondrá en prácticas técnicas de restauración cadavéricas, ya sean restaurativas, reconstructivas o únicamente de cuidado estético.

 

De ser necesario, o no, su traslado,  por deseo de la familia y tras autorización de Sanidad Mortuoria,  al cuerpo se le practicará una conservación transitoria o un embalsamamiento, acciones estas de pura Tanatopraxia.

 

El maquillaje o consideraciones estéticas  a realizar, será según indicación de los familiares o por criterio del agente funerario conforme a su experiencia y valoración del estado del cuerpo.

 

Las últimas actuaciones estarán encaminadas a una observación y corrección de aquellos pequeños detalles que en su conjunto harán la presentación satisfactoria para la familia. Pasará a ser llevado y expuesto en el túmulo, espacio aledaño a la sala de exposición, en donde sus seres queridos acompañarán hasta sus últimos instantes al cuerpo.

Sacerdote ataúd

Finalmente se dará destino al fallecido, pudiendo ser este la inhumación en fosa o nicho, o la cremación en féretro de incineración.

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